El hombre de barro

Cuando te encuentres al hombre de barro, huye de él, apártate, no dejes que se te acerque y que nunca te toque porque entonces estarás perdida para siempre. Yo fui una de sus víctimas y aún no puedo sacar el lodo que me cubre. Creo que nunca lo lograré. Yo lucho contra él y no puedo apartarme. Me persigue y cuando me alcanza me hace mucho, mucho daño. Y él queda igualito, nadie lo nota, nadie ve más de su apariencia engañosa disfrazado de persona decente. Yo vi, vi la lacra que lo cubría, pero fue demasiado tarde. Ya me había salpicado con su suciedad. Del hombre de barro cuídate, cuídate mucho. Parece un hombre bueno, pero es malo, muy malo. Si te coge estarás perdida para siempre. Buscarás desesperadamente una salida y él no te dejará librarte. Es un ser repulsivo. Mírame a mí, ya no tengo sueños, esperanzas ni alegrías, nada de nada. Me ha hecho mucho, mucho mal. Pero si existe la justicia divina, él será castigado. Tiene que ser castigado. 

Y en el mundo existen tantos hombres de barro. Dios te libre de caer en manos de uno de ellos. Si tienes uno, déjalo y si esperas a alguien que no te toque un hombre de barro.

Comentarios

Populares

Señor de los milagros

Papito, cuéntame un cuento

Gritaré tu nombre

Las manos feas

Mi niña bonita