El niño en la niebla

Aquella noche regresa a mi hogar para estar junto a mi esposa y mis hijos en el calor de la familia, me iba a hacer sentir mejor. llovía de una forma tremenda lo que hacía que manejara con precaución para evitar un accidente, de pronto vi aquel niño a la orilla del camino a unos pocos metros de mi carro, le hizo señas con su mano para que parará, claro yo de todas maneras lo pensaba hacer para preguntarle al niño que hacía allí solito en una noche as,í paré junto a él y le pregunté, me dijo: Señor por favor escúcheme. Lo invité a subir al carro y le dije, ahora qué dime qué haces en una noche así sólo, mojado, el niño me dijo: Vivo cerca de aquí,  salí al camino a buscar ayuda para mi mamita. Le dije que le pasó a tu mamá, me contestó: Está enferma. salí al camino a buscar ayuda para mi mamita Dile la dije que él pasa a tu mamá me contestó Está muy enferma por eso yo salí estamos los dos solitos, no tenemos familia y no tenemos vecinos cerca a nuestra casa, por favor señor ayúdanos. Le dije llévame a tu casa para ver qué tiene tu mamá, me preguntó: ¿Usted es doctor? no, le respondí pero puedo ver que tan mal está tu mamá tu madre.
Fuimos a su casa y efectivamente la señora estaba bastante mal. abrió los ojos y me pregunto: ¿Quién es usted? le respondí: Su niño me trajo, le conté cómo fue, le di mi nombre y le dije qué confiará en mí, que tenía esposa y tres hijos. Incluso le mostré una foto de mi familia, ya más tranquila me dijo: A usted lo mandó Dios, me dio su nombre, Teresa y el niño se llamaba Daniel, señora la tengo que llevar a un hospital para que la vea un médico, me contestó: No tengo dinero yo no he podido trabajar, mi hijo y yo estamos estamos sin comer desde ayer, él es muy pequeño para cocinar algo, sólo tiene 9 años-
La envolví en una frazada para subirla al coche, llamé a mi esposa para que no se preocupara- Su respuesta fue ayudarlos en todo lo que pueda y cuando estés en el hospital ven y trae al niño para darle de comer. explícale todo esto a la mamá y dile que regresarás a verla conmigo, así lo hice, la casa de la enferma se llenó de paz.
La llevé al hospital, la examinaron los médicos, uno de ellos me preguntó si era familiar de ellos, le dije que no y le conté lo sucedido, firmó un papel la madre para autorizarme a llevar al niño a mi casa, así lo hice y regresé a mi casa con Daniel.
Mi esposa lo bañó, le cambio ropas y le dio de comer, ella y yo nos fuimos al hospital, mi esposa habló con la enferma y al ratito ya hablaban como amigas, yo me admiré de la facilidad de las mujeres para hacer amistad.
Cuidamos a Danielito como un hijo, mis hijos lo adoptaron como un hermanito menor, yo lo llevaba continuamente a Daniel a ver a su mamá, ella le hacía miles de recomendaciones para cuando ella ya no estuviese.
Un día ella murió, mi esposa y yo adoptamos a Daniel y ah permanecido siempre como nuestro, sin ninguna diferencia con los nuestros, mis hijos igual lo quieren, para ellos es un hermano más. 
Ahora Daniel es medico, recuerda con mucho amor a su madre y visitamos su tumba pero mi esposa es su mamita y yo su papá. El es un buen hijo y un buen hermano, bendita la hora que Dios lo puso en mi camino en medio de la niebla.

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