La tejedora de sueños.
Mírenme bien, yo soy la tejedora de sueños, durante toda mi vida desde que era una chiquilla, me dediqué a tejer sueños. Sueños que nunca se hicieron realidad porque solo existían en mi mente y en mi corazón, ambos soñadores.
Creé en torno a mí sueños y fantasías, todas muy hermosas como un cuento, pero la realidad de vida, era en el ocaso de la mía, me ha hecho ver que los sueños nunca se realizan, al menos para mí, para ti no sé.
Tal vez hasta ahora que soy una persona cargada de años mirando hacia atrás veo con tristeza que pasó mi vida tejiendo sueños y ahora estoy con las manos vacías... patético ¿verdad?
Creé en torno a mí sueños y fantasías, todas muy hermosas como un cuento, pero la realidad de vida, era en el ocaso de la mía, me ha hecho ver que los sueños nunca se realizan, al menos para mí, para ti no sé.
Tal vez hasta ahora que soy una persona cargada de años mirando hacia atrás veo con tristeza que pasó mi vida tejiendo sueños y ahora estoy con las manos vacías... patético ¿verdad?
En el camino se han quedado muchos, muchos anhelos, pero no crean que me siento frustrada, por ellos los pedacitos de alegría que me ha dado la vida fueron míos y los viví intensamente.
No sé cómo hubiera sido mi vida en otra forma. Di mucho de mí, para los que estaban en mi entorno y hasta ahora no sé si se hayan dado cuenta de ello y yo no recibí nada, ni nada pedí.
Sé que el alma humana es muy compleja, pero así es nuestra realidad. Mis manos por muchos años han querido hacer bolitas de agua, pero esto es imposible ¿verdad?
No sé cómo hubiera sido mi vida en otra forma. Di mucho de mí, para los que estaban en mi entorno y hasta ahora no sé si se hayan dado cuenta de ello y yo no recibí nada, ni nada pedí.
Sé que el alma humana es muy compleja, pero así es nuestra realidad. Mis manos por muchos años han querido hacer bolitas de agua, pero esto es imposible ¿verdad?
Un día cualquiera, la muerte me llevará y yo no tendré nada concreto que mostrarle a mi creador. Entonces, doblaré mis rodillas, le pediré perdón y le diré: "Señor, dime, ¿por qué me hiciste tan, tan complicada mi existencia? Serví, serví a los demás y mírame, de mí todo lo di y no deje nada para mí. Perdona a este tonto ser señor y déjame en un rincón seguir tejiendo sueños que es lo único que sé hacer.
Comentarios
Publicar un comentario